El Molí d'en Botigues fue el último molino harinero que entró en funcionamiento en Formentera, el 8 de septiembre de 1893, y molió grano hasta alrededor de 1950. Se alza en la meseta de La Mola, junto al cercano Molí Vell, y conserva su torre cilíndrica de piedra y el tejado, aunque ya sin aspas. El Consell Insular inició el expediente para declararlo Bien de Interés Cultural. Es una parada de la ruta de los molinos de La Mola, que se contempla desde el exterior y resulta muy fotogénica al atardecer. Para verlo por dentro, acércate al Molí Vell, restaurado y visitable.