Pequeño faro blanco en el puerto de La Savina, única puerta marítima de Formentera. Es el primer faro que ven quienes llegan en ferry desde Ibiza y el último al partir, reconocible por su pintoresca escalera de caracol exterior. El más discreto de los tres faros de la isla, junto al de la Mola y el de Cap de Barbaria, está muy cerca del Estany des Peix. Su entrada está restringida, pero los alrededores se recorren fácilmente desde el aparcamiento del puerto. El mejor momento es el atardecer, cuando se recortan en el horizonte Ibiza y Es Vedrà.