En el extremo oriental de Formentera, sobre la meseta de La Mola y al borde de acantilados que caen al Mediterráneo, se alza este faro histórico que entró en servicio el 30 de noviembre de 1861, según proyecto de Emili Pou. Julio Verne situó parte de su novela "Héctor Servadac" (1877) en este punto, y un monolito de 1978 lo recuerda. Desde 2019 acoge un espacio cultural con exposición permanente sobre los faros, el mar y la navegación, y sala para conciertos y conferencias. Se accede desde El Pilar de la Mola.