Levantada en 1784 en lo alto de la meseta de la Mola para la comunidad más aislada de la isla, esta sencilla iglesia parroquial está dedicada a la Virgen del Pilar (Mare de Déu del Pilar). Responde al modelo rural pitiuso: muros encalados de un blanco rotundo, una única nave y un robusto porche de arco que protege la puerta, al estilo de las iglesias de Ibiza. Preside la plaza de El Pilar de la Mola y en 1996 fue declarada Bien de Interés Cultural.