El Fossar Vell de Sant Francesc Xavier fue el cementerio histórico de Formentera. Ya existía en 1757 y se mantuvo en uso hasta 1940. Dentro de un recinto casi cuadrado cercado por un muro de mampostería, conserva cinco capillas funerarias de entre finales del XIX y comienzos del XX, un osario y otras dependencias. Su restauración, obra del arquitecto formenterano Marià Castelló y finalista de los premios FAD de 2017, reforzó la construcción con los pocos materiales originales y dejó visible la pátina del tiempo, con la piedra de marès como protagonista. Está en pleno pueblo, junto a la iglesia; un espacio de silencio ideal para una visita breve, mejor con la luz suave del amanecer o el atardecer.